El diputado electo por el partido GANA, Rodrigo Samayoa, fue acusado por su esposa (ahora ex-esposa) en el 2012, por violencia intrafamiliar; la CSJ y la Asamblea Legislativa han decido premiarlo, dándole prórroga a su juicio hasta el 2015 y con un posible pago de $52 mil dólares en concepto de sueldos atrasados, lo cual es una vergüenza.

Es denigrante para cualquier mujer en este mundo, así como para los ciudadanos honestos, que alguien acusado de violencia intrafamiliar, regrese a su puesto de trabajo, como que si nada hubiera pasado.

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