En días recientes me he percatado de múltiples accidentes vehiculares ocasionados por la presencia de objetos en las vialidades y la irresponsabilidad de los conductores de la ciudad al transportar a sus mascotas dentro de sus vehículos.  

Por este motivo, me acerco con ustedes para realizar una propuesta de modificación al Reglamento de Tránsito Metropolitano en su artículo sexto, párrafo décimo, para adicionar un par de medidas que me parecen pertinentes para regular este problema.  

El fragmento a modificar sería el siguiente:

“Transportar personas en la parte exterior de la carrocería, se exceptúa el transporte de cargadores o estibadores cuando la finalidad del transporte requiera de ellos y en número y en condiciones tales que garanticen la integridad física de los mismos”.  

Para quedar de esta forma:

“Transportar personas y animales en la parte exterior de la carrocería, se exceptúa el transporte de cargadores o estibadores cuando la finalidad del transporte requiera de ellos y en número y en condiciones tales que garanticen la integridad física de los mismos”.  

Aunque en ocasiones los canes que son atropellados en las vialidades no tienen dueño y vagan sin rumbo y descuido, también se ha detectado que algunos son perros visiblemente de casa que se hallan en avenidas primarias, por lo que pudieron caer desde un vehículo en movimiento.  

Lo anterior sucede porque los dueños suelen dejar a los canes que saquen sus cabezas para respirar a través de las ventanas, pero como los cinturones de seguridad no están adaptados para animales no hay forma de que estén completamente seguros realizando esta actividad.  

Justificación de la propuesta

De acuerdo con un estudio realizado por el Centro de Experimentación y Seguridad Vial, el 13% de los accidentes vehiculares son ocasionados por factores en el entorno, lo cual suma objetos tirados en la vía pública y mal estado del concreto, entre otros.

Cada año en la Ciudad de México se registra un promedio de 17 mil accidentes viales, lo que quiere decir que al menos 2 mil 210 percances tuvieron lugar por objetos en la vía pública o factores en el entorno, lo que evidencia la importancia de aplicar esta iniciativa.

Otro problema frecuente es que los perros o los objetos que se encuentran inmóviles en estas avenidas pueden perdurar por varios días en el sitio. Por lo que también realizaría un exhorto a las autoridades del Gobierno del Distrito Federal para acelerar la limpieza en vías primarias.

No quiero dejar de lado el aspecto humano de esta iniciativa. Al final se trata de salvar vidas, no solamente de personas, sino de todos los perros que son víctimas de la irresponsabilidad de sus dueños al permitirles viajar de forma insegura.

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